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La
jara, si se desarrolla en buenas condiciones, es un arbusto alto,
perteneciente a la familia de las cistáceas. Las hojas aparecen
enfrentadas, tienen forma de hierro de lanza, quizá algo más estrechas.
Se pueden distinguir las hojas jóvenes de las antiguas por el color
verde más lustroso de las primeras frente al verde grisáceo de las
segundas. El vástago florífero aparece en las sumidades de las ramas. La
flor es muy grande, de color blanco inmaculado. En cuanto al fruto, se
trata de una cápsula globosa dividida en diez compartimentos. Se cría en
laderas y collados de tierras sin cal, desde el nivel del mar hasta más
de 1000 m. de altura.
La jara florece de antes de comenzar el verano. De la recolección con
fines terapéuticos interesan las hojas y la oleorresina que se extrae de
las sumidades.
Es una planta tóxica, cuyo manejo debe dejarse en manos de personal
especializado. Para la recolección de las sumidades de la jara se debe
esperar a que esté a punto de florecer. La materia glutinosa que se
extrae de estas sumidades se denomina ládano. En algunas partes de
Extremadura (España) se produce una sustancia llamada "miel de jara",
extraída directamente de las ramas más viejas. Esta sustancia se
presenta en forma de copos blancos, que luego se vuelven más oscuros en
contacto con el aire. Tiene una consistencia muy parecida a la de la
miel, y de ahí su nombre. El ládano obtenido a partir de la jara es una
masa pastosa, endurecida, que se ablanda fácilmente por acción del
calor. Está constituido principalmente por una resina, de la cual se
puede obtener hasta un 1% de esencia de ládano. Esta esencia es de un
bonito color amarillo dorado y despide un intenso olor a ámbar. Si se
deja en reposo durante unos cuantos meses se van formando en el fondo
unos cristalitos que pueden representar hasta un 25% de su peso en seco.
También se puede obtener esencia de jara destilando directamente las
hojas frescas. Esta esencia es rica en una sustancia llamada ladaniol y
en diversos ésteres complejos. Se considera que el ládano tiene diversas
acciones farmacológicas, entre las que cabe destacar una acción sedante
del sistema nervioso, una acción revulsiva y otra antigastrálgica. Por
tanto está indicado en gastritis, úlceras duodenales y otras patologías
del aparato digestivo. Pero esta resina es muy tóxica, por lo que su
empleo no debe dejarse nunca en manos inexpertas.
Uso interno: Se puede preparar una infusión con una pizca de ládano
añadido a una taza de agua hirviendo. Se toma a razón de tres tazas al
día, después de las comidas.
Uso externo: Se aplica la planta machacada en forma de emplastos.
Tóxica la oleorresina. Revulsivo. Antigastrálgico.
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