HISTORIA
En la segunda mitad del siglo XVI, el término de El Escorial (que aparecía en la grafía del momento como Escurial o Scurial) fue elegido por Felipe II para construir un monasterio conmemorativo de la Batalla de San Quintín. En una carta fechada el 15 de abril de 1561, el monarca dejaba claras sus intenciones al respecto:
La construcción del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial transformó el entorno urbano y natural del municipio, al tiempo que favoreció un nuevo entramado socioeconómico. Desde el punto de vista jurídico, el pueblo, que recibió la declaración de villla, dejó de depender de Segovia para convertirse en un territorio de realengo, administrado directamente por el Prior del Real Monasterio e indirectamente por el Rey y gestionado por un Alcalde Mayor.
Se trataba de una figura híbrida entre Sitio Real y Sitio de Abadengo, conocida históricamente como Real Sitio de El Escorial. El perímetro de este espacio quedó vallado mediante de la llamada Cerca de Felipe II, que se extendía por los actuales términos de San Lorenzo de El Escorial, El Escorial, Santa María de la Alameda y Zarzalejo.
Entre los años 1562 y 1598, se llevaron a cabo importantes obras de infraestructura. La localidad fue dotada con fuentes, una Casa Consistorial y un Hospital Real, además de ampliarse su viario con nuevas calles y plazas y extenderse su caserío, con viviendas para uso de los funcionarios reales. De esta época data también la Iglesia de San Bernabé.
En el siglo XVIII, se originó un pleito entre los monjes del Monasterio y las autoridades municipales, en el que intervino la Corona. El rey Carlos III resolvió articular un nuevo marco territorial, mediante el cual se segregó parte del término de El Escorial, con la creación del actual municipio de San Lorenzo de El Escorial. El Real Sitio quedó en manos de un Gobernador, en claro perjuicio tanto del Alcalde Mayor como del Prior del Monasterio, que vieron disminuidos notablemente sus poderes.
En el siglo XIX, la comarca más próxima de El Escorial sufrió una fuerte despoblación. Algunos municipios, como Navalquejigo, fueron abandonados y otros, como Peralejo, consiguieron mantenerse en pie, aunque perdieron su entidad municipal. El Escorial los acabó integrando dentro de su término.
UBICACIÓN Y MEDIO FÍSICO
- Relieve. La localidad está enclavada en el llamado Circo de El Escorial, valle flanqueado en su extremo septentrional por el Monte Abantos y, en el meridional, por la formación montañosa de Las Machotas. Su altitud media es de 909 m de altitud y su término es bastante accidentado.
- Hidrografía. El Escorial se encuentra en la cuenca del río Guadarrama, al que vierten todos sus arroyos, a través del Aulencia, su principal río y el afluente más importante del Guadarrama. Esta corriente fluvial forma cinco embalses dentro del municipio. Los de La Granjilla I, II, III y IV fueron construidos en el siglo XVI para abastecimiento de riego y ornamento de los jardines de La Granjilla de La Fresneda, uno de los palacios que mandó edificar Felipe II. También nutre de aguas al embalse de Valmayor, el segundo pantano de mayor capacidad de la Comunidad de Madrid, después del de El Atazar. Por su parte, el arroyo Ladrón, tributario del Aulencia, es contenido en el embalse de Los Arroyos, que se encuentra en la urbanización del mismo nombre. Otra corriente de importancia es el Arroyo de Lavar.
- Clima. El Escorial presenta un clima continental de carácter moderado. Los inviernos son fríos y secos, y los veranos calurosos, aunque atenuados por la altitud media del municipio.
ACCESO
Carreteras y ferrocarril. El Escorial es el punto de destino de varias carreteras de importancia, entre las que destacan la M-505 y la M-600, ambas accesibles desde la autopista A-6 (Madrid-La Coruña). Cuenta con una estación de tren, correspondiente al ferrocarril Madrid-Ávila, que dispone de una amplia frecuencia de trenes de Cercanías. También hay un apeadero, el de Las Zorreras, situado en las proximidades del pueblo abandonado de Navalquejigo.
MONUMENTOS Y LUGARES DE INTERÉS
En El Escorial se encuentran la Casita del Príncipe, de estilo neoclásico, y varios edificios herrerianos de gran interés, como la Iglesia de San Bernabé y La Granjilla de La Fresneda. El pueblo cuenta también con monumentos de otros estilos, como el Monasterio de Prestado, a los que se añaden valiosos parajes naturales, históricamente utilizados por la Corona Española, además de la existencia de varios jardines históricos.
- Casita del Príncipe (o de Abajo). Fue diseñada en el siglo XVIII por Juan de Villanueva, como palacete de recreo para uso de la realeza. El edificio y los jardines colindantes se encuentran entre los conjuntos artísticos más notables del neoclasicismo madrileño. Es el único monumento, entre los situados en el término escurialense, integrado dentro de la declaración de Patrimonio de la Humanidad que recibieron, en 1984, el Monasterio de El Escorial —localizado en San Lorenzo de El Escorial— y el Real Sitio.
- Iglesia de San Bernabé. Fue construida en estilo herreriano en tan sólo dos años, en concreto, entre 1594 y 1595. Se debe a Francisco de Mora, discípulo de Juan de Herrera. Consta de una única nave, coronada por una bóveda de cañón, con arcos fajones.
- La Granjilla de La Fresneda. Se trata de un conjunto monacal y palaciego, mandado construir por Felipe II para usos recreativos, alrededor del cual se extiende un jardín renacentista de gran valor artístico. Fue proyectado por el arquitecto Juan Bautista de Toledo, a semejanza de la Casa de Campo de Madrid. La finca sobre la que se asienta —reducida hoy a 148 hectáreas, diez veces menos que la original— fue el resultado de la anexión de diferentes tierras que se encontraban en las proximidades de la antigua aldea de La Fresneda, entre las que destacan El Dehesón, Prado Nuevo, La Paloma, El Enebral, Las Radas y Las Radas del Tercio. Este paraje también es conocido como La Granjilla, La Fresneda o La Fresneda de El Escorial. Con la Desamortización de Mendizábal dejó de ser Real Sitio y pasó a manos privadas. A pesar de su importancia histórico-artística, no forma parte de la declaración de Patrimonio de la Humanidad.
- Monasterio de Prestado. Esta casona, una de las más antiguas de El Escorial, fue reformada en el siglo XVI por orden de Felipe II, quien la eligió como lugar de residencia durante los 21 años que duraron las obras del Monasterio de El Escorial.
- Casa-fuerte de El Campillo. La torre es anterior a la construcción del Monasterio de El Escorial, aunque fue reformada por Felipe II. Por ella han desfilado personalidades históricas como Rodrigo Manrique, padre del poeta Jorge Manrique, e Isabel la Católica.
