HISTORIA
La pequeña aldea de El Escorial reunía las condiciones físicas adecuadas para llevar a cabo tal empresa.[2] Su abundancia de bosques, canteras y cotos de caza, la calidad de sus aguas y su situación en el centro geográfico de la Península Ibérica, a los pies del Monte Abantos, fueron factores determinantes para su elección definitiva, que tuvo lugar en 1561.
La primera piedra del Monasterio se puso el 23 de abril de 1563. Un año antes, Felipe II empezó a adquirir las tierras colindantes al solar donde se iba a edificar el Monasterio, con la intención de crear un territorio de realengo, denominado Real Sitio de El Escorial, para usos recreativos, cinegéticos y agropecuarios. Entre ellas se encontraban las fincas de la Dehesa de las Ferrerías de Fuentelámparas (hoy llamada de La Herrería), situada en el actual término de San Lorenzo de El Escorial, y de La Granjilla de La Fresneda, en el vecino pueblo de El Escorial.
Las obras duraron 21 años, a lo largo de los cuales el entorno urbanístico y social de El Escorial fue transformándose. La pequeña aldea escurialense se convirtió en villa en el año 1565.[3] Fue dotada de Alcalde Mayor, que ejercía sus funciones estrictamente sobre el núcleo urbano. No así sobre los cotos de caza, administrados directamente por la Corona, ni sobre las tierras dedicadas a usos agropecuarios, gestionados por el Prior del Monasterio.
En el orden eclesiástico, el lugar fue desvinculado del poderoso Arzobispado de Toledo para depender directamente del Prior, mediante dos bulas papales fechadas en 1585 y 1586.
Esta estructura administrativa se mantuvo hasta bien entrado el siglo XVIII, cuando el monarca Carlos III impuso un nuevo marco territorial y administrativo. La edificación de casas, que estaba expresamente prohibida en los aledaños del Monasterio, fue el origen de una disputa, que enfrentó a las autoridades municipales, que promovían modificar la norma, y a las monacales, que pretendían mantenerla. El asunto era especialmente delicado en aquellos tiempos, dadas las frecuentes visitas de la Familia Real al Sitio, que provocaron un incremento de la demanda de suelo, principalmente por parte de los funcionarios públicos, al servicio de la Casa Real.
La resolución del conflicto llegó de manos del propio monarca, que el 3 de mayo de 1767 autorizó la construcción de viviendas junto a la Lonja del Monasterio, en lo que constituye el núcleo fundacional de San Lorenzo de El Escorial y el inicio de un proceso que culminará con la emancipación de este pueblo con respecto a El Escorial. El desarrollo de este nuevo caserío fue muy veloz, hasta el punto de contabilizarse más de mil vecinos a los pocos años de la decisión adoptada por Carlos III.
El nuevo pueblo surgido a los pies del Monasterio no alcanzó una entidad jurídica propia hasta bastante después. La estructura administrativa diseñada por Felipe II fue desdibujándose, primero con el nombramiento de un Gobernador del Real Sitio por parte de Carlos III –en menoscabo de los poderes del Alcalde Mayor de El Escorial y del Prior– y, posteriormente, con la privatización de tierras que tuvo lugar con la desamortización de 1820.
Ésta resultó clave para la configuración del actual municipio de San Lorenzo de El Escorial, ya que pasaron a manos privadas prácticamente todas las fincas del Real Sitio, excepto La Herrería y las tierras que rodeaban al Monasterio y a las Casitas del Príncipe y del Infante. El 26 de septiembre de 1836, San Lorenzo de El Escorial nació como municipio independiente. En esta fecha tuvo a su primer Alcalde y, en 1887, pasó a ser cabeza del partido judicial del mismo nombre, en el que se integraron inicialmente 22 pueblos.
Durante la Guerra Civil (1936-1939), el pueblo se mantuvo en territorio leal al Gobierno republicano y su nombre se cambió por el de El Escorial de la Sierra.[4]
Actualmente, el partido judicial de San Lorenzo de El Escorial está conformado por 12 localidades: Colmenar del Arroyo, Colmenarejo, El Escorial, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Valdemaqueda, Valdemorillo, Villanueva del Pardillo y Zarzalejo, además del propio San Lorenzo de El Escorial.
UBICACIÓN Y MEDIO FÍSICO
ACCESO
Desde Madrid: Por la A-6 y salida a Guadarrama tomando en la rotonda a la izquierda dirección Valle de los Caídos y San Lorenzo de El Escorial.
| AUTOBUSES.- Las líneas C-661 y C-664 de Autobuses Herranz enlazan Madrid (intercambiador de transportes de Moncloa, dársena nº 3) y San Lorenzo de El Escorial, con salidas aproximadamente cada hora. El trayecto dura en torno a cincuenta minutos. La terminal de autobuses de San Lorenzo se encuentra situada en la entrada del pueblo, en la calle Juan de Toledo, a unos doscientos metros del monasterio.
La línea C-661 recorre la carretera M-505 (ruta por Galapagar) con paradas en Las Rozas, La Chopera, Molino de la Hoz, Galapagar, Valmayor y El Escorial. La línea C-664 recorre la ruta por Guadarrama, con paradas a lo largo de la carretera M-600 (Camping Escorial, Urbanización La Pizarra, Urb.Felipe II, Hospital comarcal, Zaburdón y calle Juan de Toledo) hasta la terminal de autobuses de San Lorenzo de El Escorial. |
TRENES.- También se puede llegar en tren, por la línea de cercanías C8a de Renfe. El trayecto dura poco más de una hora desde la estación de Chamartín y 15 minutos más desde la estación de Atocha. Los trenes salen al menos cada hora, aunque en las horas "punta" la frecuencia es mayor. (Consultar horarios). Los trenes llegan hasta la estación de El Escorial, desde donde parten constantemente autobuses que suben los casi dos kilómetros de cuesta hasta la terminal de autobuses de San Lorenzo. |
MONUMENTOS Y LUGARES DE INTERÉS
Parte de su conjunto monumental se encuentra inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Además, su término ha sido declarado Bien de Interés Cultural, en la categoría de Territorio Histórico, con el nombre de "Escorial: Monasterio, Sitio y Entorno Natural y Cultural", por parte de la Comunidad de Madrid.
Dentro de esta última figura legal, aprobada mediante decreto 52/2006 (21 de junio), también se incluyen las localidades de El Escorial, Zarzalejo y Santa María de la Alameda. Se trata del ámbito que quedó dentro de la llamada Cerca de Felipe II, con la que el monarca delimitó el perímetro del Real Sitio surgido alrededor del Monasterio.
En esta inscripción, se define un espacio territorial de protección circunscrito principalmente al Monasterio de El Escorial, a la Casita del Infante (o de Arriba) y a la Casita del Príncipe (o de Abajo), palacete, este último, que se encuentra dentro del término de El Escorial:
- Monasterio de El Escorial. Este edificio, uno de los principales monumentos renacentistas de España, fue erigido en el último tercio del siglo XVI, sobre la ladera del Monte Abantos, a 1.028 m de altitud. Se debe a un proyecto original de Juan Bautista de Toledo, que fue culminado, tras su muerte, por Juan de Herrera, quien impuso un nuevo estilo arquitectónico, bautizado con su apellido. Ocupa una superficie de 33.327 m² y cuenta con 16 patios, 88 fuentes, 13 oratorios, 15 claustros, 86 escaleras, 9 torres, 1.200 puertas y 2.673 ventanas. Su fachada principal tiene una longitud de 207 metros. Entre las partes más destacadas del edificio, figuran el Panteón de Reyes, la Real Basílica y la Real Biblioteca. Desde el siglo XVI, el Monasterio del Escorial ha sido calificado como "la octava maravilla del mundo".
- Casitas del Príncipe y del Infante. Se trata de dos palacetes neoclásicos del siglo XVIII. Ambos fueron construidos por Juan de Villanueva, como pabellones de recreo para Carlos IV, por entonces Príncipe de Asturias, y su hermano el Infante Gabriel de Borbón, respectivamente.
El ámbito territorial de protección recogido en la lista del Patrimonio de la Humanidad se encuentra actualmente en trámite de ampliación. Las autoridades españolas pretenden que la Unesco extienda la declaración de Patrimonio de la Humanidad a todo el espacio que estuvo incluido dentro de la Cerca de Felipe II.
Aquí figuran distintos edificios y enclaves naturales situados dentro de su término municipal, además de otros ubicados en El Escorial, Zarzalejo y Santa María de la Alameda. A continuación se destacan los conjuntos monumentales y paisajísticos sanlorentinos:
- Silla de Felipe II, donde, según la leyenda, se sentaba el monarca para ver el avance de las obras del Monasterio, aunque se cree que, en realidad, fue un altar de ofrendas vetón.
- La Herrería, finca histórica, conocida antiguamente como la Dehesa de Las Ferrerías de Fuentelámparas, que posee un gran interés ecológico. Está poblada por bosques de fresnos y robles.
- El Castañar, finca histórica con importantes atractivos medioambientales.
- Parque de la Casita del Príncipe. Los parques y jardines construidos en el entorno de este palacete neoclásico son compartidos por los municipios de El Escorial y San Lorenzo de El Escorial. No así el edificio, que se halla en la primera localidad.
- Casas de Oficios. Las dos primeras fueron construidas por Juan de Herrera en el siglo XVI y la tercera, obra de Juan de Villanueva, data del siglo XVIII. Actualmente son sede de una pequeña iglesia y de diferentes instalaciones gestionadas por el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial. Es el caso de la Casa de la Cultura, de la Biblioteca Municipal, de la Oficina de Turismo, del Conservatorio Profesional de Música Padre Soler y del Real Centro Integrado de Música y Enseñanzas Plásticas y Artísticas. Por su parte, la Primera Casa de Oficios es sede provisional del Instituto de Estudios Herrerianos, que acogerá el legado del arquitecto e investigador Luis Cervera Vera.
- Casas de Infantes. Se deben a Juan de Villanueva, quien las levantó en el siglo XVIII.
- Real Coliseo de Carlos III, teatro edificado en el siglo XVIII, conocido popularmente como La Bombonera.
- Casa de la Compaña. Trazada en el siglo XVI por Francisco de Mora, hoy sirve de sede a la Universidad María Cristina.
- Valle de los Caídos. Por extensión, queda incluido dentro del Territorio Histórico del "El Escorial: Monasterio, Sitio y Entorno Natural y Cultural" este monumento funerario del siglo XX. Construido a iniciativa del dictador de Francisco Franco, se alza sobre el Risco de la Nava, a 1.390 m de altitud, en el paraje conocido como Cuelgamuros. Una cruz de 150 m preside el conjunto monumental, que consta de una basílica, excavada sobre la piedra, una abadía, y una hostería. Entre sus valores artísticos, destacan las esculturas de los evangelistas realizadas por Juan de Ávalos, con un tamaño aproximado de 18 m, situadas en la base de la cruz.
